Una buena opción para un espacio interno pequeño de estilo moderno es poner énfasis en la funcionalidad y la combinación de materiales y colores. Los detalles son súper importantes y aportan todo aquello que queremos transmitir. El blanco siempre es una buena opción, brinda esa luminosidad y frescura, que tanto buscamos para nuestras decoraciones veraniegas, sobre todo en combinación con los tonos azulados, tierra, verdes, y si es con vegetación mejor.

Un sillón de dos o tres cuerpos de madera de incienso con asientos tapizados en algodón acompañado con mesas bajas y almohadones con colores llamativos, visten los espacios de forma atemporal, transformando así un lugar para disfrutar tanto en verano como en invierno. Las noches calurosas de verano, pueden disfrutarse con prácticas soluciones que no impliquen grandes gastos. lamparitas colgantes con luz cálida, o la aplicación de luces de colores en la vegetación, siempre funcionan!