Para este año, lo que marca el ritmo es la reconexión con lo natural, con la esencia. Elegimos llamarlo relax otoñal. Nos inspira el suave crujir de las hojas, los tonos tierra desde los blancos pasando por el nude y llegando a los ocres en toda su gama. También los siena terrosos y rojizos que conectan con el suelo.

Es una paleta que invita a desconectarnos del estrés del día a día, a usar el hogar como refugio urbano, creando un espacio cálido para compartir en soledad, con pareja o amigos. Como complemento fundamental, agregamos los tonos neutros que facilitan las combinaciones y representan sobriedad, elegancia y son eternos.